Evaluación financiera y socioeconómica de proyectos de inversión
En ESEA Consultores estamos convencidos de que no se debe invertir por invertir, sino tomar las decisiones más convenientes para destinar los recursos hacia a aquellos Programas y Proyectos de Inversión con mayor rentabilidad.
En ESEA Consultores asesoramos a los agentes económicos, privados y públicos, para que elijan los proyectos de menor costo, comparando las alternativas con el mayor impacto y que maximicen el logro de los objetivos.
La condición suficiente para la existencia de un proyecto es que, además de beneficios y costos, exista al menos una alternativa de uso de los recursos escasos.
Antes de proponer una idea de proyecto debe tenerse muy claro cuál es el problema a resolver, o la oportunidad a aprovechar.
La magnitud del crecimiento económico, como consecuencia de la inversión, depende no sólo de la cantidad de inversión sino también de su calidad.
Mejorar la eficacia y la eficiencia en la aplicación los recursos.
Evaluación Financiera y Socioeconómica de Proyectos de Inversión
Todas las sociedades tienen necesidades y recursos para satisfacerlas. Sin embargo, las necesidades son ilimitadas y los recursos son escasos. Aun cuando se maximice el uso de los recursos disponibles siempre quedan necesidades sin satisfacer, por lo que todas las sociedades deben tener una manera para decidir qué, cómo y para quién se produce.
Los proyectos de inversión son cursos de acción para resolver problemas o para aprovechar oportunidades, que deben ser identificados adecuadamente para lograr la asignación eficiente de los recursos disponibles. El propósito de todo proyecto de inversión es resolver un problema o necesidad, o aprovechar una oportunidad, cuyos efectos beneficiarán al promotor o dueño del proyecto, a un grupo de personas o a la sociedad en general. La identificación de la problemática por medio de metodologías adecuadas, permite plantear diversas alternativas de solución. Para ello, se deben seleccionar las mejores alternativas y someterlas a un análisis de costos y beneficios a fin de seleccionar la más rentable.
La evaluación socioeconómica permite determinar los proyectos más convenientes para la sociedad en su conjunto. Por su parte, la evaluación financiera complementa a la socioeconómica, y permite que los proyectos convenientes para la sociedad sean financiados con criterios de eficiencia y equidad. Por lo tanto, mejorar la calidad de la inversión significa seleccionar adecuadamente las inversiones y ejecutar sólo las de mayor rentabilidad. La evaluación socioeconómica de proyectos persigue medir su verdadera contribución al crecimiento económico del país.
¿Qué es un proyecto?
Un proyecto es todo un plan de acción o decisión que implica la utilización de recursos productivos y que es capaz de generar beneficios por sí mismo. En todo proyecto habrá una utilización de recursos (costos) y una obtención de satisfacción en el futuro (beneficios), con el propósito de solucionar una problemática o atender una necesidad específica, o bien, aumentar o mejorar la producción de un bien o de un servicio. Un proyecto es una fuente de costos y beneficios que ocurren en distintos periodos de tiempo.
Existe una gran cantidad de decisiones que pueden presentarse en forma de proyecto. Desde el punto de vista privado un proyecto puede presentarse como: la construcción o ampliación de una planta industrial, el reemplazo de maquinarias o equipos en una empresa, la instalación y operación de una planta armadora de vehículos, la construcción y operación de un hotel, etc. Desde el punto de vista público, normalmente se piensa que los proyectos son obras de infraestructura económica, social y gubernamental: la construcción y operación de una carretera, un puente, un puerto, una presa o un embalse; la construcción y operación de sistemas de abastecimiento de agua potable, drenaje y alcantarillado; la construcción y operación de una planta de tratamiento de aguas residuales; la construcción y operación de una refinería; de un hospital o una escuela; la construcción y operación de un edificio público o un centro deportivo; etc. No obstante, un proyecto también puede consistir en la exportación o importación de bienes y servicios (petróleo, gasolina o electricidad), en la implementación de una política social para redistribuir el ingreso, o bien, una política económica para modificar leyes o regulaciones como impuestos al consumo o a la producción de un bien, o establecer cuotas y precios máximos, o en una iniciativa para aplicar una nueva norma ambiental o de tránsito, o en un programa de salud (aplicación de vacunas) o de educación (alfabetización), etc.
De acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, los proyectos de inversión son acciones que implican erogaciones de gasto de capital destinadas a obra pública en infraestructura, así como la construcción, adquisición y modificación de inmuebles, las adquisiciones de bienes muebles asociadas a estos proyectos, y las rehabilitaciones que impliquen un aumento en la capacidad o vida útil de los activos de infraestructura e inmuebles. Los proyectos de inversión se clasifican en los siguientes tipos:
- Proyectos de infraestructura económica;
- Proyectos de infraestructura social;
- Proyectos de infraestructura gubernamental;
- Proyectos de inmuebles; y
- Otros proyectos de inversión.
¿Qué es un programa?
Un programa es una acción o decisión que implica el uso de recursos para la adquisición y mantenimiento o conservación de activos fijos. De acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, los programas de inversión son acciones que implican erogaciones de gasto de capital no asociadas a proyectos de inversión.
Los programas de adquisiciones se refieren a la compra de bienes muebles, tales como vehículos, mobiliario para oficinas, bienes informáticos y equipo diverso, entre otros, que no estén asociados a proyectos de inversión o relacionados con protección civil.
Los programas de mantenimiento son acciones cuyo objeto es conservar o mantener los activos existentes en condiciones adecuadas de operación, que no implican un aumento en la vida útil o capacidad original de dichos activos para la producción de bienes y servicios, y tampoco se encuentran relacionados con protección civil. Estas acciones buscan que los activos existentes continúen operando de manera adecuada, incluyendo reparaciones y remodelaciones de activos fijos y bienes inmuebles, aun cuando se trate de obra pública o se asocien a ésta.
Los programas de mantenimiento de protección civil, son acciones cuyo objeto es salvaguardar la vida, integridad y salud de la población, así como sus bienes; la infraestructura, la planta productiva y el medio ambiente.
Las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal, así como de los gobiernos estatales y municipales, ejecutan Programas y Proyectos de Inversión como un conjunto de obras y acciones para la construcción, ampliación, adquisición, modificación, mantenimiento o conservación de activos fijos, con el propósito de solucionar una problemática o atender una necesidad específica. También realizan estudios de preinversión con el fin de tomar la decisión de ejecutar un Programa o Proyecto de Inversión.
Los Programas y Proyectos de Inversión generan beneficios y costos a lo largo del tiempo. Por ello, deben ser evaluados con el objeto de determinar su efecto sobre el bienestar de la sociedad.
¿Qué es la evaluación económica?
El proceso de evaluar consiste en identificar, cuantificar (medir) y valorar todos los costos y beneficios atribuibles (pertinentes) a un Proyecto o Programa de Inversión, durante su vida, con el fin de emitir un juicio sobre la conveniencia de su ejecución.
Si para un proyecto la suma del valor presente de los beneficios netos es positiva, se puede afirmar que la situación con proyecto es mejor que la situación sin proyecto, es decir, que el ente económico o promotor del proyecto, estará mejor si ejecuta el proyecto que si decide no hacerlo.
Normalmente, existen distintas o múltiples alternativas de solución para resolver una problemática o para aprovechar un área de oportunidad. Es por ello que la evaluación implica la comparación de las distintas alternativas para determinar cuál de ellas es la más conveniente de ejecutar.
Evaluación privada
En una evaluación privada se determina el impacto de un proyecto en el patrimonio de una persona, empresa u organismo, es decir, lo que importa es saber si al dueño del proyecto le conviene o no ejecutarlo. Desde esta perspectiva, interesan todos los beneficios y costos que genera un proyecto para quien lo realiza, valorados a los precios que efectivamente reciba el dueño por los productos o servicios, y a los precios que pague por los insumos del proyecto, sin interesar si hay otras personas o actividades que a su vez se benefician o se perjudican con ese proyecto. Los precios empleados para realizar la evaluación son los de mercado.
Evaluación financiera
Este tipo de evaluación permite determinar si el proyecto es capaz de generar un flujo neto en valor actual positivo, para hacer frente a todas sus obligaciones y alcanzar una cierta tasa de rentabilidad esperada. Bajo esta perspectiva, se deben incluir todos los costos y beneficios “privados” que genera el proyecto, incluidos los costos financieros por préstamos de capital, así como el pago de impuestos e ingresos derivados de subsidios recibidos. Los precios empleados para realizar la evaluación son los de mercado.
La evaluación privada o financiera permite:
- Determinar si un proyecto es capaz de generar un flujo de recursos positivos para hacer frente a todas sus obligaciones.
- Determinar la conveniencia de ejecutar un proyecto con recursos propios o prestados (financiamiento).
- Determinar el impacto de un proyecto en el patrimonio de una persona, empresa u organismo.
- Alcanzar una cierta tasa de rentabilidad esperada, entre otras.
Evaluación social o socioeconómica
La realización de un proyecto de inversión desencadena efectos que inciden no sólo sobre los intereses de quien lo realiza, sino también afecta a otras personas o actividades directa o indirectamente. Desde el punto de vista social, lo que interesa son los costos y los beneficios para la economía o la sociedad como un todo, es decir, si el bienestar del país aumenta o disminuye a consecuencia del proyecto. Así, debido a que los precios de mercado pueden no reflejar el verdadero costo de oportunidad de los bienes y servicios que consume o produce el proyecto, en este tipo de evaluación se utilizan los llamados “precios sociales” o “precios sombra” para valorar los costos y beneficios y, con ello, determinar si la suma del valor presente de los beneficios netos “sociales” es positiva.
La evaluación social o socioeconómica principalmente permite:
- Determinar si el bienestar del país como un todo aumenta o disminuye como consecuencia de la ejecución de un proyecto.
- Garantizar que el gasto de inversión se traduzca en la maximización de beneficios netos para la sociedad.
- Jerarquizar Programas y Proyectos de Inversión con el fin de priorizar aquellos que generen mayor bienestar para la sociedad.
- Comparar entre distintas alternativas para seleccionar la alternativa de proyecto que maximiza el Valor Actual Neto Social.
- Mejorar la eficacia y la eficiencia en la aplicación los recursos.
- Proponer medidas de optimización que eviten o posterguen inversiones con baja rentabilidad social.
Análisis costo-beneficio
El Análisis Costo-Beneficio es una técnica que permite evaluar inversiones teniendo en cuenta aspectos sociales que no son considerados en una evaluación puramente privada o financiera. Su origen se remonta a la primera mitad del siglo XX cuando, en Estados Unidos, se estableció un sistema para considerar los efectos sociales de las obras hidráulicas. Desde entonces, este tipo de análisis se utiliza especialmente en las inversiones públicas, en las que, además de los aspectos puramente económicos, es necesario considerar los efectos directos e indirectos, así como las externalidades y los efectos intangibles que genera un proyecto sobre el bienestar social.
En una evaluación privada o financiera la valoración de los costos y beneficios asociados a un proyecto de inversión se realiza a precios de mercado. Sin embargo, en el Análisis Costo-Beneficio, desde el punto de vista social, se consideran aspectos que no pueden valorarse de una forma tan sencilla, por ejemplo, un proyecto consistente en la implementación de un nuevo reglamento de tránsito puede hacer disminuir el número de muertes a causa de accidentes automovilísticos. Un proyecto también puede afectar la calidad de vida de determinada población, puede afectar la distribución del ingreso, puede afectar el clima de una región, etc.
De acuerdo con los Lineamientos para la elaboración y presentación de los análisis costo y beneficio de los programas y proyectos de inversión, publicados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), los distintos tipos de Análisis Costo-Beneficio que ESEA Consultores elabora son los siguientes, con base en el rigor de las evaluaciones socioeconómicas:
- Ficha Técnica;
- Análisis Costo-Beneficio Simplificado;
- Análisis Costo-Beneficio;
- Análisis Costo-Eficiencia Simplificado; y
- Análisis Costo-Eficiencia.
Los Análisis Costo-Beneficio son requisito para el registro en Cartera de los Programas y Proyectos de Inversión ante la Unidad de Inversiones de la SHCP. También son requisito para que las entidades y municipios puedan solicitar recursos de diversos fondos o fideicomisos federales.
¿Para qué evaluar?
- Para apoyar a las empresas, instituciones, dependencias, estados y municipios, en el proceso de toma de decisiones respecto a la conveniencia en la ejecución de Programas y Proyectos de Inversión.
- Para reducir el grado de incertidumbre respecto al resultado de invertir o no en Programa o Proyecto de inversión.
- Para orientar a empresas, instituciones, organismos y dependencias, sobre la conveniencia en la adquisición de los insumos, materiales y equipos que utilizan para cumplir con sus funciones y operar de forma eficiente.
- Para cumplir con los Lineamientos establecidos por la SHCP en la presentación de los Análisis Costo-Beneficio de los Programas y Proyectos de Inversión con fines de registro y asignación de recursos.